Cuando los conquistadores llegaron al Nuevo Mundo, arrasaron con todo lo que había a su paso. Con el objetivo de ''civilizar'', destruyeron a la naturaleza y a la gente que allí vivía en paz y armonía. A esa gente, a esos ''salvajes'' nadie les preguntó si querían civilizarse o no, se les obligó a la fuerza. Tal vez nadie pensó que ellos eran felices así, con sus costumbres y sus rituales, rodeados de naturaleza y animales; libres.