sábado, 7 de diciembre de 2013

La normalidad es la muerte de la personalidad.


La personalidad es un adjetivo del que muchos carecen. Una persona que hace lo mismo que hace el rebaño de personas que es la sociedad, no tiene personalidad. Por desgracia entre nosotros hay mucha gente así, sin personalidad. Ellos mismos creen que la poseen, pero la realidad es otra muy diferente.

Nunca he podido entender en qué momento de sus vidas algunas personas pierden su propia personalidad para dejarse influenciar tantísimo por otras.

Hay dos tipos de no-personalidad;
-La no-personalidad social: esta sería el dejarse llevar por las modas, el consumismo, la sociedad, ser un fashion victim de todo lo moderno y seguir creyendo que tu personalidad es absoluta. ¿a quién no le ha pasado alguna vez?
-La no-personalidad individual: consistiría en dejarse manejar completamente por otra persona para parecer interesante como ella o por el miedo a perderla. Este tipo es el más peligroso.

He conocido personas que parece que no piensan por ellas mismas, todo lo que hacen, dicen, o hacia donde van en sus vidas viene marcado por lo que mande otra persona. ¿En ningún momento piensan oponerse a ese manejo que otros hacen de sus vidas?



Parece que no. Esas personas me dan bastante pena, porque cuando se quieran dar cuenta de su situación, estarán perdidos.

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