Nos estamos volviendo verdaderamente gilipollas.
¿En qué nos estamos convirtiendo?.
Ahora las relaciones tienen última conexión. Ahora los besos se mandan por emoticonos. Ahora toda la atención que necesitas es que te conteste por WhatsApp de inmediato las 24 horas.
¿Qué clase de amor estamos creando?
Si tu buen humor va a depender de que te haya escrito para darte las buenas noches o los buenos días, de si ha estado en línea sin hablarte. Un amor que lee las conversaciones que ha tenido con otros buscando algún motivo para desconfiar, un amor en línea, un amor en letras, un amor que no entiende que no vivas pegado al móvil, un amor que sonríe por fotos enviadas.
¿Dónde quedaron las tardes de pipas en cualquier banco arreglando el mundo? ¿y los besos de verdad?.
Ya lo decía el gran Albert Einstein: El día que la tecnología sobrepase a la humanidad, tendremos una generación de idiotas.
miércoles, 18 de diciembre de 2013
martes, 17 de diciembre de 2013
sábado, 7 de diciembre de 2013
La normalidad es la muerte de la personalidad.
La personalidad es un adjetivo del que muchos carecen. Una persona que hace lo mismo que hace el rebaño de personas que es la sociedad, no tiene personalidad. Por desgracia entre nosotros hay mucha gente así, sin personalidad. Ellos mismos creen que la poseen, pero la realidad es otra muy diferente.
Nunca he podido entender en qué momento de sus vidas algunas personas pierden su propia personalidad para dejarse influenciar tantísimo por otras.
Hay dos tipos de no-personalidad;
-La no-personalidad social: esta sería el dejarse llevar por las modas, el consumismo, la sociedad, ser un fashion victim de todo lo moderno y seguir creyendo que tu personalidad es absoluta. ¿a quién no le ha pasado alguna vez?
-La no-personalidad individual: consistiría en dejarse manejar completamente por otra persona para parecer interesante como ella o por el miedo a perderla. Este tipo es el más peligroso.
He conocido personas que parece que no piensan por ellas mismas, todo lo que hacen, dicen, o hacia donde van en sus vidas viene marcado por lo que mande otra persona. ¿En ningún momento piensan oponerse a ese manejo que otros hacen de sus vidas?
Parece que no. Esas personas me dan bastante pena, porque cuando se quieran dar cuenta de su situación, estarán perdidos.
Sincerdad
A menudo, mucha gente se atribuye este adjetivo en su forma de ser; cierto es que puede quedar muy bonito decir que uno es sincero, pero ellos mismo saben que no es así. La sinceridad es una virtud poco común estos días.
Precisamente los que más alardean de ella son los que más la carecen. La vida es muy corta para pretender ser aquello que no somos.
La gente espera que siempre se le rían las gracias aceptando las cosas que dicen y que se les haga caso, pero, ¿qué pasa si no es así?. Cuando le llevas la contraria a alguien suele sentarle mal, hasta tal punto que, si llega el caso, te puede dejar de hablar. Pues bien, en estos casos te ves coaccionado sin poder expresar tu opinión solo por contentar al otro.
Personalmente me he cansado de este tipo de situaciones. Me gustaría llegar y poder decir sinceramente lo que pienso a cada uno, pero esto no es así, ya que no todos han alcanzado este grado de madurez.
jueves, 5 de diciembre de 2013
Distancia.
Distancia. Esa cosa con tantos enemigos y detractores. Esa cosa que nos hace estar tristes y melancólicos. Distancía. Sí, sí, D I S T A N C I A.
La distancia es sin duda algo triste pero, yo le veo un lado positivo.
Gracias a la distancia me he dado cuenta de muchas cosas. Cuando tienes que irte a vivir fuera por razones de trabajo o estudios, piensas que vas a conservar a esos amigos que tantos buenos momentos te brindaron. Craso error. Si algo he aprendido de la vida en estos dos últimos años que llevo fuera de mi ciudad natal, es que la distancia es una gran ayuda para hacerte dar cuenta de quién es realmente tu amigo y quién era solo un conocido para pasar buenos momentos. Cuando te marchas, parece que nada va a cambiar, todos te despiden con amplias sonrisas y te prometen una quedada próxima, pero, muchas veces, con el paso de los días, terminan por olvidarte e incluso dejan de hablarte en las redes sociales.
Según mi experiencia, esto se debe a que temen quedarse solos, y, en vistas de que tu vas a encontrar nuevos amigos y hacer una nueva vida, se sienten vacíos e intentan buscar nuevos círculos o simplemente sustituirte de alguna forma, pero no todas las personas ofrecen lo mismo.
Así poco a poco te vas descartando de forma eficaz de esos personajes que, por alguna extraña razón, estaban en tu vida pero sin embargo no aportaban nada.
lunes, 2 de diciembre de 2013
BRTHD
Nací un 29 de Noviembre lluvioso de no recuerdo muy bien qué año.
Crecí en el seno de una familia acomodada de una pequeña región al sudoeste de España. Cuanto más crecía más me daba cuenta de las incoherencias de la vida y de las personas en ella.
Hoy, puedo afirmar que por mi vida han pasado muchas personas. He tenido mejores y peores amigos, todos ellos graciosos a su manera. No estoy triste porque terminó, más bien el recuerdo de esos momentos me trae una sonrisa tímida a los labios.
Siempre he sido muy independiente. No hago caso a nada ni a nadie, siempre hago lo que quiero donde y cuando quiero y no soy fácilmente influenciable. Para mi el concepto de ''enemigo'' es agua pasada de quinceañeros, yo no tengo de eso. Quien quiera que me hable y quien no, pues también, no voy a llorar por esa clase de bobadas, ¡faltaría más!. Como un sabio dijo una vez: ''No se puede vivir con tanto rencor y odio en el interior'' y esa es mi filosofía de vida, y si tengo algo claro en mi vida es que no me arrepiento de nada de lo que he hecho.
Espero que todos seáis tan felices como yo.
Besitos a todas mis guapuritas guapas. <3
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