...es inmenso.
Todo está tan vacío, tan triste.
Falta algo. Es como si la felicidad se hubiera esfumado de repente. Ya no se oyen esas risas de cuando me hacías cosquillas, ya no huele a tostadas recién hechas. NADA. Todo es Nada. Los minutos ahora pasan lentos. Me da la sensación de que me abrazarás de imprevisto en cualquier momento, pero no, eso ya no puede suceder. La cama está ahora solitaria y fría. Sólo queda el eco en mi mente de tus dulces palabras.
Tu presencia ha dejado un vacío tan inmenso, tan irreemplazable. La soledad me inunda por completo. Ojalá estuvieras aquí, ojalá.

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