Hola ¿qué tal?
Hoy me apetece hablar del VERANO. Porque se está acabando, sí, es muy triste pero es así. Y yo me pregunto: ¿Por qué lo bueno dura tan poco?.
Este verano he hecho un poco de todo, la verdad; he descansado (que falta me hacía), he salido de fiesta, he bebido, he comido mucho chocolate, he recuperado mucho tiempo perdido que le debía a una persona especial, me he bañado en río, pantano y piscinas, he viajado, he tenido tiempo para viciarme a algo (¡por fin!), he salido con los amigos...
No se puede decir que haya sido un verano aburrido ni mucho menos.
Pero ahora comienza el curso, ''la vuelta al cole'' como dirían los de El Corte Inglés en su spot publicitario, y hay que empezar de cero un nuevo curso y para mi, en mi nueva casa, una nueva vida. Tengo ganas de empezar el curso pero no de que lleguen los exámenes, porque en época de exámenes me estreso demasiado y si a eso le añadimos la regla...
Me apena la idea de volver a la universidad, pues dejo atrás a muchas personas a las que quiero. Odio las despedidas me ponen demasiado melancólica y suelo llorar.
Pero una vez más el deber es el deber, y como me han repetido hasta la saciedad ''los estudios son lo primero'', así que me toca hincar los codos en la mesa y sufrir horas de flexo. ¡Qué pereza!
Voy a agotar hasta el último minuto de verano que me queda al máximo, espero que vosotros hagáis lo mismo.
Besitos para todas las guapuras que me leen.

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